animado cartas para ti

martes, 12 de agosto de 2014

Bajo la lluvia...

Te echaré de menos todos los días de mi vida, por aquel instante en que bailamos bajo la lluvia. En ese momento supe que me estaba enamorando de ti.

¿Sabes? Hay una ley universal en la mecánica de fluidos que dice que dos gotas de lluvia al azar al encontrarse sobre una superficie que ofrece poca resistencia al roce, como el cristal de esta ventana, pueden unirse para formar una gota mayor. Pero el mismo peso de las gotas unidas, cuando se supera la tensión superficial del fluido, acaba separando de nuevo a las gotas que toman entonces direcciones opuestas, pudiendo ser posible que no vuelvan nunca más a encontrarse en su trayectoria por el cristal. En cualquier caso, las gotas finales nunca son idénticas a las iniciales, porque cuando se separan cada una de ellas se lleva algo de la otra...

Ahora que somos esas dos gotas que se separan, porque no han podido resistir la tensión superficial, quiero que sepas que algo de ti siempre vivirá dentro de mí, como sé que algo mío se va hoy contigo y que ahí quedará para siempre. 

Te quiero.
 
Laia.

PD: Me encantó bailar contigo bajo la lluvia.

viernes, 8 de agosto de 2014

Carta de la felicidad... para ti

“Con frecuencia tengo ganas de decirte, mientras te observo por las ranuras de tu tiempo ajado por la insatisfacción, decirte por ejemplo, no creas los rumores que gotean, por las grietas  del presente. La vida siempre continúa adelante, indetenible, ella no lleva ningún inventario de la calidad de tus instantes. Otras veces he visto trepar  MIEDOS, por las paredes de  tu vida,  intentando paralizar tus sueños, he visto también encaramarse   por el techo de tu existencia, muchas necesidades innecesarias y todo eso, porque no aprendiste oportunamente a  vivir.

Quizá te estés preguntando, pero quien me habla?…………….soy tu felicidad, esa actitud  pendiente , soy ese faro que permanece  apagado y  quiero recordarte que el tiempo transcurre, con  independencia de  como te encuentres. te he visto  andar lentamente, ignorando tu misión, ocupado a tiempo completo  en tu trabajo, atravesar  fatigado tus  fines de semana, consumiendo productos  recreativos, quizá apara evadir tu propio vacío existencial.

Soy tu felicidad pendiente y vine  para decirte que en realidad es más fácil  encontrarte conmigo, solo tienes que armarte de valor, recoger toda tu voluntad, usar  el escudo del valor y reencontrarte conmigo, recuerda  soy natural, pero mi puerta solo se abre desde adentro. ¿Sabías que los infelices inventaron el mito de que  yo no existo?  Y que la infelicidad es ir a la deriva  por el camino al infierno?


Anoche cuando te acostaste, llevabas varios días sin mí.  La infelicidad a la que te estás acostumbrando, ha delineado para  tu vida, jornadas de desesperanza y pesimismo, ausencia de  entusiasmo y  una rutina intacta. Estoy convencido que la  infelicidad es  una estupidez aceptada, que empequeñece al hombre, quizá  lo peor sea, que ella termine siendo aceptada.

Convéncete soy posible, estoy disponible, no hace falta que me busques, solo tienes que elegirme, declárate feliz, porque de tu capacidad de ser feliz, dependerá  tu habilidad de vivir bien, recuerda  que yo no estoy en la cima  de la montaña, sino en el disfrute de todo el trayecto.

Y es verdad que soy efímera, no te preocupes por ello, si todos  estamos de paso. Estoy  dentro de ti, al fondo, entreabre mi puerta, deja la oscuridad  de la infelicidad, cruza  todos tus temores, ábrete paso entre rumores  y prejuicios, deja también los malos recuerdos y danza conmigo hasta convertirte en lo que haces, y cuando seamos lo mismo, constatarás que la vida era otra cosa y que soy y seré, imprescindible para ti.  Te atreves?”

Lee la original en:  http://escuelaparavivirmejor.com/carta-de-felicidad-para-ti/#sthash.cbqXzmU2.dpuf

jueves, 7 de agosto de 2014

Una carta que dice así:

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera. Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.


Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

A los hombres les probaría cuan equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que el solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.



He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no lo está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentaras el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento” “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.


Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan".

Disponible en: http://m.panorama.com.ve/not.php?id=89664&width=1360

martes, 5 de agosto de 2014

Extraña noche, extraño encuentro

Su corazón latía rápidamente, la respiración parecía faltarle, su cuerpo parecía estable, pero su estómago era un manojo de nervios. Entró por la puerta principal, subió las escaleras eléctricas y se dirigió al tercer piso. Mientras ella subía el bajaba al segundo piso él no la conocía, pero ella al verlo sabía que era él y sonrió pero nada más, ese encuentro parecía una locura, él no la conocía, solo por la voz; ella lo había visto por lo menos en una foto. Ninguno pareció conocerse cuando cruzaron sus miradas pero algo le decía a ella muy dentro que era el chico del chat.

Ella marcó su número de celular para decirle que lo estaba esperando en el piso de arriba y él le contestó espérame estoy en el segundo piso ya subo. Cuando ella lo vio subiendo las escaleras, él la vio y le respondió con una dulce y cariñosa sonrisa, ella muy nerviosa no sabía qué hacer si reír, hablar, llorar, dar la vuelta e irse; tantos pensamientos pasaron por su mente, pero con todo el esfuerzo posible trato de controlarse ya que era una chica muy decidida. Ella le contestó con una sonrisa de admiración. 

Cuando él se le estaba acercando ella se sentía desfallecer pero ahí estaba firme como una gran pirámide. El cómo todo un caballero la saludo le dio un beso en la mejilla y esa acción hizo que ella se sintiera más relajada y tranquila. Juntos se dirigieron a ver "La Terminal" la pasaron alegres, como si fueran amigos de hace tiempo y la amistad que trataban de establecer ya tenía bien fundadas sus bases.

Gracias le doy a Dios amigo por haberte conocido, realmente tu amistad la valoro como a un hermano, solo espero que dure hasta la eternidad.
No hay noche que no reciba tus mensajes en mi celular diciendo "Buenas noches Rebekita, sueña con los angelitos".


http://www.tubreveespacio.com/poemas-01nov04/extrana%20noche.htm

jueves, 31 de julio de 2014

Querida Mamá Que Trabaja:

Sé que muchas veces eres juzgada por otros por dejar a tus hijos al cuidado de otros para poder ir a trabajar. Mucha gente insinúa que no amas a tus hijos tanto como una mamá que se queda en casa y que lo mejor es que las mamás se queden en casa con sus hijos.

¿Cómo pueden decir esto de ti? Sé que amas a tus hijos tanto como cualquier otra mamá. Sé que regresar a trabajar no fue una decisión fácil. Tuviste que medir los pros y los contras desde mucho antes de que naciera tu bebé. Siempre va a ser una de las decisiones más importantes de tu vida. Pensaste esto aún desde que estabas en la preparatoria y estabas escogiendo tus materias.

Te veo en todas partes. Tú eres la doctora con quien llevo a mis hijos cuando están enfermos. Eres la alergóloga de mi hija, la que le diagnosticó alergia a los cacahuates. Tú eres la terapeuta que está tratando el dolor de espalda de mi esposo. Eres la contadora que nos ayuda con los impuestos. La maestra de primaria de mi hijo. La directora de la guardería. La maestra de gimnasia de mi hija. La agente de bienes raíces que nos ayudó a vender la casa.  ¿Qué clase de mundo sería este si tu no estuvieras ahí para nosotros? ¿Si hubiera sucumbido a las presiones de los que insistían que el lugar de una mamá es en casa con sus hijos?

Yo sé que mides cada trabajo para ver si queda bien con tu familia. Sé que te despiertas una hora antes que todos los demás solo para poder hacer algo de ejercicio o tener un tiempo para ti. Sé que llegas a juntas importantes después de haber estado despierta toda la noche con tu pequeño. Sé que cuando llegas a casa en las tardes, tu “segundo trabajo” empieza. La gente no entiende que estas a cargo de tu casa y además tienes un trabajo. Regresas y casa y haces de cenar, bañas a tus hijos, les lees un libro, los acuestas, y les das beso de buenas noches. Tú pagas las cuentas, haces mercado, lavas la ropa, los trastes y todas esas cosas como todas las mamás.

Sé que muy seguido te sientes culpable por tener más tiempo separada de tus hijos y siempre sacrificas tus tiempos de descanso. Sé que no puedes tener un “día libre” cuando tus hijos están en la guardería. Yo sé que aceptas el hecho de que tu trabajos s tu tiempo libre por ahora. Sé que cuando estas en el trabajo no desperdicias ni un minuto. Sé que te comes tu pancito en tu escritorio, no sales por café y que muestras absoluta dedicación y concentración en tu trabajo. Después de todo tu escogiste estar ahí, tú quieres estar ahí.


Sé lo buena que eres para discernir a aquellos que están cuidando a tus hijos y que muchas guarderías ofrecen un excelente cuidado para los niños. Yo sé que solo dejas a tus hijos en un lugar donde estas segura que van a ser bien cuidados y queridos. Sé que pasas muchos días en casa cuidando a tus hijos cuando están enfermos y sacrificas tu paga por eso. Y además sé que en secreto disfrutas mucho estos días y te revelas para poder estar con ellos.

Sé que muchas veces te sientes culpable por no poder estar ahí todo el tiempo. Pero, mamá que trabaja, tengo la certeza de que estas poniendo un excelente ejemplo para tus hijos. Les estas enseñando que una mujer puede tener una carrera y contribuir de alguna manera al mundo fuera de casa y a la vez ser una increíble y amorosa mamá. Le estas enseñando a tus hijas que ellas puedan hacer lo que ellas quieren hacer con sus vidas. Les estas mostrando fuerza, dedicación, tenacidad, durabilidad y además  lo estás haciendo con mucha alegría y amor.

Solo quería que supieras que entiendo. Porque las dos somos mamás.
Con mucho amor y admiración,

Mamá Que No Trabaja



Chequea la original en: http://elatinos.com/2014/02/13871-carta-de-una-mama-que-trabaja-una-mama-que-trabaja-2/