Hola,
¿Cómo estás?... mi nombre no importa ahora, lo importante es lo que te tengo
que decir: hace 5 minutos estuve conversando con un lindo angelito, hasta este
momento me doy cuenta que no me dijo su nombre y se me paso por alto
preguntárselo, estaba algo triste, no me gusto verlo así porque se nota que es
muy travieso y juguetón, además es muy alegre, sin embargo cuando me dijo: “Hola”,
no parecía estarlo, también estaba algo preocupado, es demasiado pequeño para
andar preocupado, eso es cosa de mayores a mi parecer, me sorprendió bastante
eso; me pidió un pequeño favor, le dije: “Por supuesto Mi Ángel,
dime... qué puedo hacer por ti pequeño angelito travieso”; en ese momento
sonrió de una forma que me invadió, durante ese instante parecía como que
estuviese en el cielo mismo, luego me pidió que escribiera una pequeña carta y
que la enviase a un ser muy preciado para él y al cual quiere mucho, y que es
la misma persona por la que estaba preocupado, le dije que con mucho gusto la
escribiría... me fue dictando mientras yo escribía cada palabrita que salía de
su boca, me hablaba de manera muy clara, creo que tendría como 3 añitos, sólo
al verlo supe que era un ser especial; esto fue lo que me dictó y me pidió que
te enviase:
“Hola mi
preciosa hermanita, ¡soy yo!... el pequeñín de la casa; sabes algo, te extraño
y también a mami, lamento no poder escribirte personalmente, me estoy portando
muy bien aquí, no estoy solo, hay un señor que siempre está conmigo, me dijo
que se llama Jesús, él me llevo a conocer a su mamita, ella se llama María, es
la persona que me está cuidando; a veces lloro porque quiero regresar a casa, y
ella seca mis lágrimas con mucho amor y me prometió que algún día volvería a
estar cerca de ustedes; mi amigo Jesús ha estado junto a ti y a la familia
consolándolos, él también se pone muy triste y llora cuando ustedes lloran, a
veces igualmente yo lloro; extraño no llegar hasta tu cama para despertarte en
las mañanas, extraño no poder darle un besito a mami, extraño muchas cosas, y
sé que a mí también me extrañan, los quiero muchísimo; estoy en un lugar muy
bonito, cuando me voy de paseo puedo admirar las bellezas que existen aquí,
Jesús me consiente mucho, y María es muy cariñosa; he estado muy preocupado por
ti hermanita, hay un pensamiento que ronda por tu cabecita y que no es bueno
porque te hace sufrir y me hace sufrir a mí también, te hace llorar y me hace
llorar a mí también, y cuando yo estoy triste todos mis demás compañeritos se
ponen tristes; recuerdas cuando íbamos en el auto, y cuando chocamos... lo
único que puedo recordar es una cosa: de repente sentí como que mi mundo se detenía
por un instante, luego apareció Jesús y se sonrió conmigo, me dijo que me había
venido a buscar, le pregunte que si ustedes iban a venir conmigo y me respondió
que no, que aún no, que todo en la tierra tiene su momento, y que todavía no
había llegado el de ustedes; entonces le pregunte que por qué había llegado mi
momento, y el sonriendo de nuevo me dijo: todos vienen a la tierra con una
misión, o con una razón, cuando el Padre necesita que alguien lo acompañe, él
los llama y dejan este mundo terrenal y van a un paraíso muy bello...
Hay algo
que me pone muy pero muy triste, que tu digas que fue tu culpa, que si tal vez
hubiésemos salido a la hora prevista, tal vez no hubiese pasado nada, pero no
es cierto, por alguna razón debíamos salir a la hora en que salimos, todo lo
que sucede es para bien, recuerda eso, tal vez si hubiésemos salido antes las
cosas hubiesen sido peores aún; yo estoy muy contento aquí, sé que piensas que
todo esto es injusto, que Dios me puso en sus caminos y luego sin avisar me arrebato
de sus manos; llegue a ustedes como un niño sin casa, sin hogar, sin amor;
ustedes me adoptaron y me llenaron de felicidad, tuve la mejor familia que
jamás hubiese deseado, los últimos dos años fueron los mejores de mi
existencia, marque sus vidas y ustedes marcaron la mía, sé que ahora hay un
profundo hoyo en sus corazones, y sé que no olvidaran cada momento que pasamos
juntos, también sé que la tristeza es muy grande, pero el tiempo les dará
resignación. Los quiero muchísimo, y recuerden, esto es sólo un hasta luego.
Siempre estarán dentro de mi corazón, y yo seguiré en el de ustedes por
siempre...”.

Cuando
termine de escribir, mi corazón estaba muy chiquitito, tenía unas inmensas
ganas de llorar, inclusive varias lágrimas se derramaron por mis mejillas, él
muy tiernamente la seco con su manita, y me dijo: “No llores”, se
sonrió conmigo y me agradeció haberlo ayudado... luego se volteo, dio dos pasos
y me dijo: “Recuerda colocar al final de la carta que yo siempre estaré a su
lado, y la cuidaré como hubiese hecho en vida”, luego se volteo de nuevo,
le dije: “¿Te puedo ayudar en algo más?”, y me respondió: “ya
has hecho mucho por mí y por mi familia, gracias a ti pude volver a estar en
contacto con ellos, Gracias...”.
Luego de
eso no volví a verlo, pero sé que cumplirá su promesa de estar junto a ti, y
protegerte como tu Angelito de la Guarda.
Original
en: http://www.darkisx.com/search/label/Colecci%C3%B3n%20Cartas